Viaje al interior de uno mismo
Muchos son los caballos que desbocados se perdieron por el camino. Muchos los que viven en un sin sentido. Para todos ellos y para los que simplemente quieran disfrutar de una experiencia sin duda espiritual, y con el propósito de salir de la vorágine que nos envuelve en nuestro día a día y vislumbrar el camino hacia la felicidad, o por lo menos hacia la claridad, les recomiendo realizar un viaje al interior de uno mismo.
Una buena opción es alojarse en un monasterio. Y es que desde que el Vaticano autorizase a sus comunidades religiosas abrir sus puertas al público, en 1965, son muchos los que eligen pasar unas vacaciones rodeados de la paz y el silencio que ofrecen los monasterios y conventos.
Cada órden religiosa tiene ciertas normas que los huéspedes han de respetar. Permiten, en general, libertad de movimiento por los monasterios y conventos, salvo en las zonas de clausura. En ocasiones se ofrece la posibilidad de unirse a ellos en alguno de sus oficios. En España podemos encontrar múltiples ofertas. Como el Monasterio de Santa María del Poblet, en Tarragona, donde sólo se admiten a hombres. El Monasterio de Santa María de la Huerta, en Soria, sólo para mujeres, o el de Santo Domingo de Silos, en Burgos, famoso por los cantos gregorianos que entonan los monjes benedictinos que los habitan.
Este viaje nada tiene que ver con las creencias religiosas de cada uno. Es simplemente la oportunidad de intentar encontrarse a uno mismo y disfrutar de la paz, el silencio y la tranquilidad, que el paraje en el que se encuentran ubicados los monasterios nos ofrece.
También hay otros monasterios que sin perder su esencia, han sido restaurados y reconvertidos en paradores. Igual tendría que dejarme de recomendaciones y pasar a la acción. Así que, como el lujo no está reñido con la espiritualidad, creo que esta será mi opción: Parador de Santo Estevo / Monasterio de Santo Estevo, en Ourense:




"Algún día, en cualquier parte, en cualquier lugar, indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas" (Pablo Neruda). Esperemos que la frase de Neruda se cumpla sólo en parte y el encontrarnos a nosotros mismo conlleve únicamente felicidad.
Fotos: www.paradores.es



lascosasdepepe dijo
estupendo blog. un abrazo.
13 Febrero 2010 | 12:55 PM